Situaciones

Cuando las decisiones tecnológicas
se toman sin criterio propio

Empresas que eligen sistemas por urgencia, porque el proveedor insiste o porque lo usa la competencia, sin alguien de su lado que mire si es lo que el negocio necesita.

Tienen operaciones reales y decisiones de tecnología que duran años. Pero entre la empresa y sus proveedores no hay nadie independiente: el responsable de sistemas hace lo que puede, los proveedores recomiendan lo que venden y la dirección decide con información incompleta.

El portafolio sin gobierno

Una empresa con múltiples proyectos tecnológicos en marcha no tenía claro cuáles avanzaban, cuáles estaban trabados y cuáles no deberían haber empezado.

Había un sistema de gestión en implementación, un cambio de comunicaciones pendiente, un proyecto de tableros de información a medio arrancar, una evaluación de infraestructura en otro país y licencias por renovar sin mirar alternativas. Cada proyecto tenía su proveedor, su ritmo y su versión de cómo iba. Nadie los miraba juntos. ELYA armó el mapa de todos los proyectos, marcó cuáles dependían de cuáles y ordenó cómo se decide qué sigue, para que la dirección vuelva a decidir con información real.

El contrato que nadie revisó

Una organización estaba a punto de firmar un contrato de tres años para un sistema de gestión. La recomendación venía de quien lo vendía.

El equipo interno no tenía el conocimiento para cuestionar la propuesta. La dirección no tenía tiempo para analizarla en profundidad. La arquitectura tecnológica de los próximos años se estaba definiendo sin que nadie evaluara si era la correcta. ELYA revisó la propuesta y encontró cinco riesgos que nadie había escrito: en el contrato, en la operación, en la dependencia del proveedor y en quién decide qué. No recomendó rechazarla: recomendó negociarla con esos cinco puntos sobre la mesa.

La traducción que faltaba

El equipo técnico hablaba un idioma. La dirección hablaba otro. Las decisiones se tomaban en el medio, sin que ninguno de los dos entendiera bien al otro.

IT preparaba informes técnicos que la dirección no leía. La dirección pedía cosas que IT no podía dimensionar. Los proveedores hablaban directamente con quien les convenía hablar. Faltaba alguien que tradujera cuestiones técnicas complejas a lenguaje de negocio, y viceversa. ELYA hizo de puente. Preparó resúmenes cortos para que sistemas pudiera explicar lo suyo a la dirección, revisó las propuestas de los proveedores pensando en el negocio y le dio a la dirección lo que necesitaba para decidir, en vez de informes técnicos que nadie leía.

Empresas que deciden tecnología
sin alguien independiente de su lado.

ELYA trabaja del lado de la empresa,
junto al área de sistemas y sin nada que venderle.

Revisa contratos y propuestas antes de firmar, ordena los proyectos de tecnología para decidir con información y traduce entre sistemas y la dirección. Lo hace alguien con más de 25 años en gestión comercial y dirección de compañías, la mayoría en empresas de software de gestión, que no vende sistemas ni licencias.

¿Tenés una decisión de tecnología por delante?

Mejor antes de firmar. ELYA no implementa sistemas ni vende licencias.

Conversemos

ELYA

Pensamiento estratégico · Negocio & Tecnología